Cada vez que una aplicación web envía una notificación, no es solo una alerta, es un cambio de contexto. Los estudios demuestran que puede llevar más de 20 minutos volver a concentrarse profundamente después de una pequeña interrupción. Cuando su navegador es una fuente de pings constantes de Slack, Gmail, WhatsApp y herramientas de proyectos, no está trabajando; estás reaccionando. El problema de los navegadores estándar es que las notificaciones están dispersas. Aparecen sobre su trabajo, desaparecen en una bandeja del sistema oculta o se esconden detrás de una pestaña que no puede encontrar. Esto conduce a la "fatiga de las notificaciones": la sensación de estar constantemente abrumado por el ruido digital.