Abrir una sesión de WhatsApp Web es fácil. La fricción empieza cuando intentas mantener dos o tres conexiones estables durante toda una jornada de trabajo. Puede que estés gestionando un número personal, una línea de negocio, una cuenta de soporte para clientes o distintos equipos regionales, y cada una necesita su propio estado de inicio de sesión, su propio ritmo de notificaciones y su propio contexto dentro del navegador.
La mayoría de la gente intenta resolverlo todo dentro de un único navegador. Funciona durante un tiempo, pero luego se acumulan las pestañas, una cuenta se desconecta, las notificaciones se mezclan y deja de estar claro a qué función pertenece cada conversación. Normalmente, el problema no es WhatsApp en sí. El problema es tratar varios contextos de mensajería activos como si todos pertenecieran a una única sesión de navegación saturada.